Foto: de fuentes públicas
Gracias a la sémola, los dumplings son mucho más ligeros que las tartas de queso clásicas, y se cocinan en cuestión de minutos
Las albóndigas de desayuno son un plato que nunca aburre. Gracias a la sémola, resultan mucho más ligeras que las clásicas tartas de queso, y cocinarlas lleva minutos. La receta de un desayuno nutritivo y sabroso la comparte RBC-Ucrania con referencia a un post en Facebook de la cocinera Albina.
Receta
Ingredientes:
- Cuajada de leche agria (5-9%) – 400 g (elíjala seca para no añadir demasiada).
- Sémola – 4 cucharadas (éste es el secreto de su ternura).
- Huevo – 1 ud.
- Azúcar – 2 cucharadas (se puede sustituir por edulcorante).
- Sal y vainilla – una pizca para equilibrar el sabor.
Preparación:
- Amasar la cuajada con un tenedor, añadir el huevo, el azúcar y la sémola. No hace falta batidora, la textura debe quedar casera.
- Deja reposar la masa durante 20 minutos. Durante este tiempo puedes lavarte la cara o preparar café tranquilamente. La sémola se hinchará y la masa se volverá manejable.
- Formamos bolas con las manos mojadas (así es más rápido) y las echamos al agua hirviendo. En cuanto floten, el desayuno estará listo.
- Si quieres acelerar aún más el proceso por la mañana, puedes preparar la masa por la noche y dejarla en la nevera. Luego, por la mañana, sólo tendrás que echarlas al agua, lo que te llevará exactamente 5 minutos.
¿Con qué servir las albóndigas perezosas?
Añade una rodaja de mantequilla para que las albóndigas «brillen». Una cucharada grande de nata agria fría o un puñado de bayas convertirán este desayuno rápido en un plato de restaurante.
Es increíblemente tierno, abundante y no revuelve el estómago en absoluto antes de la jornada laboral.




