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Este sencillo método ayudará a proteger los hogares de ratones y ratas sin veneno, trampas ni productos químicos
Los roedores en gallineros y establos no son sólo una molestia, sino una amenaza real para el hogar. Estropean el pienso, propagan enfermedades, asustan a las aves y pueden destruir el aislamiento y la carpintería. Mucha gente recurre inmediatamente al veneno y a las trampas. Pero los aldeanos experimentados saben que hay un viejo método de probada eficacia que funciona igual de bien y a veces incluso con más efectividad, y no es peligroso ni para las gallinas ni para los animales domésticos.
Cómo deshacerse de los roedores en el gallinero y el granero: método popular
El secreto del método reside en el uso de un olor natural penetrante, que los roedores no pueden tolerar a nivel instintivo. Se trata de una mezcla de menta seca, ajenjo y ceniza. Esta combinación se ha utilizado durante décadas en los pueblos, sobre todo donde no había acceso a remedios comprados en tiendas, y es lo que hace que ratones y ratas abandonen las instalaciones.
Primero hay que secar la menta y el ajenjo, y luego picarlos con las manos o unas tijeras. A continuación, se mezclan las hierbas con ceniza de madera tamizada en una proporción aproximada de uno a uno. La ceniza potencia el efecto de las hierbas, porque tiene una estructura alcalina, que irrita las patas y las mucosas de los roedores, y el penetrante aroma de las plantas crea unas condiciones insoportables para ellos.
La mezcla se esparce a lo largo de las paredes, en las esquinas, en las entradas, debajo de los comederos y en los lugares donde haya signos visibles de ratones o ratas.
El efecto suele ser visible al cabo de unos días. Los roedores empiezan a evitar las instalaciones y finalmente las abandonan por completo. A diferencia del veneno, este método no mata a los animales en lugares de difícil acceso, lo que es importante para la higiene y la ausencia de olores desagradables. También es seguro para gallinas, gatos y perros, porque no contiene sustancias tóxicas.
Una ventaja adicional es que este método no genera comportamientos adictivos. Si las trampas roedores con el tiempo aprenden a pasar por alto, la tolerancia de los olores naturales está incrustado en sus instintos, no pueden ignorarlo. Para mantener el efecto, basta con renovar la mezcla cada dos o tres semanas o añadir una nueva porción en las zonas más problemáticas.
Otro punto a favor de este método del viejo continente es su disponibilidad. La menta y el ajenjo son fáciles de cultivar en el huerto o de recolectar, y la ceniza está disponible en casi todos los hogares que utilizan cocina o chimenea. Gracias a este método no se necesitan gastos financieros, pero da resultados estables.




