Foto: de fuentes abiertas
A menudo subestimamos la influencia de otras personas en nuestro estado de ánimo, autoestima e incluso decisiones vitales
Cinco señales de alarma en el comportamiento de las personas que poco a poco van drenando tu energía, minando tu autoestima e impidiéndote llevar una vida tranquila y segura de ti mismo.
A menudo subestimamos el impacto de otras personas en nuestro estado de ánimo, nuestra autoestima e incluso nuestras decisiones vitales. Algunas personas son sutilmente agotadoras, siembran la duda y crean una tensión constante. Al principio parecen pequeñeces, pero con el tiempo, comunicarse con ellas se convierte en una fuente de estrés. Para no lamentar el tiempo y el esfuerzo perdidos, es importante saber reconocer a las personas tóxicas lo antes posible.
Desvalorizan constantemente tus sentimientos y logros
Una persona tóxica rara vez se alegra de verdad por los demás. Incluso cuando comparte éxitos, oye como respuesta:
- «No es para tanto».
- «Cualquiera podría hacerlo».
- «Sólo tienes suerte.»
Con el tiempo, este comportamiento erosiona tu confianza en ti mismo. Empiezas a dudar de tus propios logros y pierdes tu apoyo interior.
Siempre juegan el papel de la víctima
Las personas tóxicas se caracterizan por trasladar la responsabilidad de lo que les ocurre a los demás. Siempre se les culpa de sus problemas:
- amigos;
- familia;
- Orientación;
- Estado;
- circunstancias.
Rara vez admiten sus errores y buscan constantemente simpatía, vinculándote emocionalmente a sus problemas.
Te sientes desolado después de interactuar con ellos
Uno de los indicadores más precisos de toxicidad es tu estado interno. Después de hablar con una persona así, te sientes:
- fatiga;
- irritación;
- ansiedad;
- depresión.
Esto significa que el contacto fue energéticamente agotador. En cambio, una comunicación sana te hace sentir ligero y apoyado.
Les gusta manipular la culpa
Las personas tóxicas te hacen sentir hábilmente responsable de sus estados de ánimo y sus problemas.
Frases como:
- «Si fueras un amigo de verdad…»
- «Me decepcionaste.»
- «Me hiciste sentir mal».
Se trata de una forma de presión emocional que erosiona gradualmente los límites personales.
No respetan tus límites
Normal para ellos:
- se inmiscuyan en asuntos personales;
- imponer su opinión;
- ignorar su «no
- exigir más de lo que estás dispuesto a dar.
Las personas tóxicas perciben los límites no como la norma, sino como un obstáculo que hay que derribar.




