Foto: de fuentes abiertas
Sin necesidad de productos químicos agresivos ni limpiezas interminables
Las manchas de cal y óxido en la taza del váter son habituales, pero eliminarlas no es fácil. Sin embargo, si utilizas el método de la experta en limpieza Martha Stewart, es fácil solucionar el problema y no necesitarás productos químicos agresivos. Para que la taza del váter vuelva a estar limpia y fresca, sólo necesitarás un ingrediente de cocina: vinagre.
El método de Martha para tratar las manchas de agua dura
Muchos limpiadores comerciales de inodoros utilizan ácidos fuertes o fórmulas a base de lejía. Aunque pueden ser eficaces, a menudo presentan inconvenientes: vapores fuertes, posibles daños en las instalaciones de fontanería, problemas medioambientales y exposición innecesaria a ingredientes agresivos.
El método de Martha, en cambio, ofrece un producto de limpieza natural de eficacia probada, el vinagre, que es lo bastante fuerte como para eliminar los depósitos minerales, pero lo bastante suave como para usarlo con regularidad.
Instrucciones
- Añade vinagre a la taza del váter. Empieza con vinagre blanco destilado. Mide media taza y viértela directamente en la taza del váter, dirigiendo el chorro hacia las paredes para que el vinagre cubra las zonas sucias.
- Déjalo actuar un rato. Para la suciedad leve, suele bastar con unos minutos. Si la suciedad o decoloración es más intensa, ten paciencia. Dejar actuar el vinagre durante una hora le dará tiempo a ablandar los depósitos más resistentes.
- Limpia la superficie exterior. Al mismo tiempo, no te olvides del exterior de la taza del váter. «Rocía el exterior de la taza del váter con una mezcla de vinagre y agua a partes iguales, de arriba abajo, y límpiala con un paño suave o una esponja», dice Martha.
- Limpia y aclara. Cuando el vinagre haya hecho efecto, frota suavemente el interior de la taza del váter con un cepillo de váter. Notarás que las manchas son más fáciles de quitar y requieren mucho menos esfuerzo que la limpieza en seco. Después de limpiar, acláralo todo con agua.
Cuándo repetir el proceso
En zonas donde el agua dura es habitual, las manchas pueden volver a aparecer rápidamente si no se eliminan. En estos casos, aumente la frecuencia de limpieza a dos veces por semana para mantener la porcelana reluciente.
Errores comunes que hay que evitar
- Uso de herramientas abrasivas: la piedra pómez o los cepillos metálicos pueden rayar la porcelana, aumentando la probabilidad de que aparezcan nuevas manchas.
- Mezcla de productos de limpieza: nunca mezcles vinagre con lejía o productos a base de amoníaco; esto puede provocar la formación de vapores y reacciones químicas peligrosas.
- Esperar demasiado: cuanto más tiempo permanezcan los depósitos minerales, más difícil será eliminarlos. Lo mejor es actuar cuanto antes.




